– Las armas en casa constituyen un peligro constante, advirtió el titular del SESESP durante el evento inaugural del programa preventivo
– Jefas y jefes de familia que entreguen anónimamente armas para su destrucción reciben a cambio hasta $15,000 en efectivo

MAZATLÁN.- Para prevenir detonaciones accidentales e incidentes violentos dentro de los hogares sinaloenses, se puso en marcha el programa preventivo Desarme Voluntario Sinaloa en el municipio de Mazatlán. El módulo de canje está ubicado en el exterior del Ayuntamiento y permanecerá abierto de 9:00 a. m. a 3:00 p. m. hasta el viernes 23 de octubre.
Durante el evento inaugural, el Secretario Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, Ricardo Jenny del Rincón, agradeció la presencia y disposición para coordinar esfuerzos de la Presidenta Municipal, Estrella Palacios Domínguez, así como del Capitán Primero de Infantería, Eduardo Bejarano García, quien acudió en representación del Octavo Batallón de Infantería, y del Capitán Primero, Orlando González Aguirre, en representación del Coordinador Estatal de la Guardia Nacional en Sinaloa, Julises Tadeo González Calzada. El Secretario Ejecutivo reconoció que este programa preventivo es posible gracias a la disposición de las autoridades de los tres órdenes de gobierno y a la creciente confianza de la ciudadanía.
Durante su mensaje, Jenny del Rincón expresó: “Las armas en casa constituyen un peligro constante y pueden ser motivo de accidentes, lesiones y desafortunados acontecimientos que incluso pueden acabar con la vida de los miembros de nuestra familia”. Por ello, junto con la alcaldesa, invitó a las familias mazatlecas a sacar de sus hogares todo tipo de armas y explosivos para que sean destruidos mediante este programa.
En la edición 2025 del programa Desarme Voluntario, Mazatlán registró la destrucción de 139 armas y explosivos, lo que lo convirtió en el segundo municipio con mayor participación. Este año, la jornada de canje tendrá una duración de una semana y concluirá el viernes 23 de octubre. Las jefas y los jefes de familia que entreguen armas de manera anónima para su destrucción recibirán a cambio hasta $15,000 en efectivo
