Warning: Illegal string offset 'id' in /home/alinstan/public_html/portal/wp-content/themes/magazinum/single.php on line 4

Warning: Illegal string offset 'id' in /home/alinstan/public_html/portal/wp-content/themes/magazinum/single.php on line 4

Warning: Illegal string offset 'id' in /home/alinstan/public_html/portal/wp-content/themes/magazinum/single.php on line 4
Filosofía Marismeña
Columnistas — marzo 23, 2017 8:09 PM

Filosofía Marismeña

Publicada por

MEMORIA

Por la época en la que yo entré a la Universidad (con mi paquete de hormonas masculinas aún sin estrenar y un potencial incontrolable), una compañerita, logró sacudirme todo mi “sistema parasimpático”. ¡Qué ignorante! En esa época, yo no sabía para qué diablos sirve el tal “sistema parasimpático” aunque ella tampoco, pero yo sentía que cuando ella me miraba, mi testosterona intentaba hacerse la simpática y se dejaba sentir entre las piernas.

Claro, que para atender los altos costos en enamorarla, me tocó abstenerme de casi todo: salidas al cine, compras, hamburguesas, tortas y sodas. (Esa infame y castrante abstención no alcanzaba para pagar su regalo de “El que quiera azul celeste, que le cueste”, tuve que romper el cochinito donde guardaba los ahorros, inventar pagos de laboratorio en la Universidad. Por fin vencí la timidez y haciéndome de valor pronuncie ¡Te quiero! Ella me contesto “Yo, también te quiero, pero como amigo” ¡Guau!, que ovarios, después de tanto gasto, tiempo invertido, dejar horas sin dedicarlas a estudiar. Dinero que pude haber utilizado en gasto de una prosty, en busca de un estate quieto tonto.

Si la primera frustración de amor me resultó inolvidable, la siguiente tampoco la he podido olvidar. Esa segunda vez me propuse llenarme de méritos para enamorarla. Déjenme y les comento el ¡Que tuve que aguantar y hacer! (En las fiestas bailaba con mi suegra. La mujer se pegaba hasta sacarme el aire) Invitaba a mis cuñados a un antro, con todo pagado. Escuchaba boquiabierto los aburridos comentarios de mi suegro que siempre empezaban con “…por allá en mi época…”)
A los dos años, me olí que había llegado el momento. Entonces la invité a un restaurante carísimo y antes de pedir la cuenta, pronuncié estas palabras: ¡Te amo! La traidora me respondió: Yo paro aquí le paro, porque creo que las cosas, se están saliendo de control, van muy en serio contigo y no quiero compromisos.

La tercera frustración me sucedió cuando yo ya me sentía un campeón en las artes de la conquista. Fue un ¿te acuestas conmigo? Ella me respondió con estas palabras: ¡Aguas! Vas muy rápido. Una necesita tiempo y espacio. Veinte años más tarde, me volví a topar con la primera, (la culpable de mi primera frustración). Sin importarme que la mujer ya era una matrona obesa, dos veces divorciada, madre de un titipuchal de hijos, me le acerqué –emocionado- y le susurré al oído estas palabras: ¿te acuerdas de mí? La ingrata me respondió: Tu cara es inolvidable, pero eras muy tímido, si te hubieras aventado todos estos mocosos fueran tuyos (Esto, si le agradecí a Dios). Cuando por fin me casé pude reconocer que esposa es “alguien que te quiere incluso después de conocerte”

Reflexión: Protestar: Se volvió lo más atractivo y lucrativo en los últimos tiempos y como somos tantos los que practicamos esta competencia de alto riesgo, estamos en la calle a la menor molestia, sobre todo que el gobierno se divierte viéndonos enojados protestando. Protestar en un deporte universal, más sencillo que el fútbol, no requiere uniforme, y uno puede saltar a la calle sin bañarse y con los pelos levantados con tres días sin ducha. Protestamos contra la inseminación artificial a las vacas, al suprimirle al acto sexual su parte más divertida. Contra el exhibicionismo de algunas gallinas desplumadas que sin vergüenza dan vueltas –insinuantes- en unos tubos, en los asaderos de pollos. Contra los ordeñadores que les aprietan, sin piedad, las ubres a las vacas lecheras, los ricos que nos las aprietan a nosotros o a nuestras mujeres que trabajan para ellos. Los bancos (se excluye a los bancos de sangre) Contra los racistas, los intolerantes, los terroristas, los fanáticos religiosos y los que discriminan. ¡Ánimo! Todos pueden protestar, incluso, quienes ya están aburridos de tantas protestas.

No más agite de masas –gritó mi tía, cuando la masa en el molino se empezaba a caer al suelo. Yo la examiné a ojo pelado, desde el peroné hasta la coronilla, pregunté. ¿A qué masas te refieres? No será a las mías, cretino. A tantas masas -comunistas, hippies y socialistas- que para protestar duermen en los parques y le faltan el respeto a la autoridad. Tía, ¡Es tu oportunidad! Organiza con la policía una protesta contra tanto protestante que protesta.

La indignación se ha convertido en un virus contagioso que siempre termina en protestas, pues protestemos… pero de una manera original, por ejemplo el señor de una llantera que se desnudó en pleno centro en la ciudad de Oaxaca. ¿Qué tal imitar la protesta que se inventó hace 900 años? la Lady Godiva. La dama era la esposa del Conde Leofric, -un tipo medio republicano- que les clavó a los pobres unos impuestos desorbitados. Un grupo de monjas benedictinas le rogó a Lady Godiva que intercediera ante su esposo para que éste aliviara a los pobres de tanto impuesto.

Como el Conde era más terco que una mula vieja, pues se hizo el sordo. Entonces la Condesa, lo amenazó ¡Querido Leo!, si no eliminas los impuestos, desfilo desnuda por el pueblo de Coventry. La veterana Godiva cumplió su amenaza y desfiló en pelonas ováricas, trepada en un caballo. Pero el muy güey se mostró indiferente y, ni se mosqueó. Las monjitas benedictinas volvieron a amenazarlo. Si continuaba negándose, ellas estaban dispuestas a mostrarle lo que guardaban debajo de su habito.- El conde se asusto y aflojo ¿Qué guardaban la monjas que produjo tanto miedo al conde? Las nuevas ideas es protestar desnudos, pero ¿Cómo protestar desnudos en pleno invierno? Luego cuando se protesta desnuda la crítica es muy severa ya que unos enseñan canicas y otros chaicos, los intimidados salen con sus aguitas (Canitas de menor valor y pequeñas).

  • Comparte la noticia:
  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • Digg

Los comentarios están cerrados - disculpe las molestias -