SIN ÁRBITRO; Cuando la violencia… llega a las canchas

CULIACÁN.- En los últimos 10 años, por lo menos una decena de personas han sido asesinadas o dejadas en canchas deportivas en Sinaloa, algunos de ellos cuando estaban en pleno juego y otros cuando salían de algún centro deportivo.

Estos hechos han pasado desapercibidos, o quedado en el olvido, para la autoridad, debido a que la violencia ha llegado a las canchas deportivas, algo que no comúnmente se realiza, pero que los sicarios realizan por “órdenes”.

El primer hecho registrado en una cancha deportiva, sucedió registró el segundo día de noviembre del 2011, cuando un grupo armado irrumpió un partido de futbol en un centro deportivo de la colonia Emiliano Zapata, asesinando a dos hombres que se encontraban en el lugar.

Los occisos fueron identificados por testigos ante las autoridades con los nombres de Sergio “B” y Francisco “A”, ambos de 30 años.

Sin decir nada, los gatilleros fueron directamente contra Francisco quien se encontraba en la esquina de la cancha y le dispararon hasta dejarlo sin vida, y al intentar defenderlo, Sergio quedó sin vida en medio del campo.

En el lugar se indicó que uno de los fallecidos era líder de una célula del crimen organizado, denominada “Los Ántrax”, vinculada al Cártel de Sinaloa.

El segundo hecho de relevancia se registró cinco días después, en el momento en que jugaban una “careada” en una cancha de voleibol, ocho personas fueron asesinadas y seis más resultaron heridas, por un grupo de hombres armados y encapuchados que viajaba en varias camionetas, en la colonia Gustavo Díaz Ordaz, presuntamente el mismo grupo que participó en la muerte de Francisco y Sergio.

La masacre ocurrió a las 20:15 horas, en las canchas de voleibol ubicadas por la calle Constituyentes Hilario Medina, entre 20 de Noviembre y privada Esteban Vaca Calderón, en la mencionada colonia popular.

Algunos fallecidos fueron identificados por sus familiares como Pedro “A”, Luis Alexis “L”, Alejandro “C”, Sergio “B” y Gustavo “E”, de quienes se ignoran mayores generales, pero al parecer eran vecinos de la colonia antes mencionada y asentamientos aledaños.

Según testigos, frente a las canchas se estacionaron al menos tres camionetas, de donde bajaron varios sujetos encapuchados portando fusiles AK-47 y AR-15, y pistolas escuadras.

Los sicarios rodearon las instalaciones deportivas, y sin mediar palabras dispararon contra decenas de jóvenes y adultos que jugaban “careadas” en el lugar. Luego de cometer el atentado los asesinos huyeron.

Seis años después, el 14 de agosto, un entrenador y un promotor deportivo es acribillado a balazos cuando salían del Centro Cívico Constitución, en la colonia Las Quintas, de Culiacán, tras disputar un encuentro de futbol.

Una de las víctimas quedó tirada junto a un vehículo, del lado de la puerta del conductor, mientras que el segundo fue hallado en el asiento del copiloto con varios impactos de bala en su cuerpo.

Uno de los muertos fue identificado como Diego “El Hippie”, de 51 años, quien tenía una escuela de futbol en la colonia Villa Satélite, mientras que el restante fue identificado como “Tepo Montes”.

El 23 de diciembre del 2017, en el municipio de Navolato, un hombre fue asesinado a balazos en la colonia Alcanfores en una cancha de voleibol, tras culminar un encuentro, éste fue identificado como Juan Carlos de 27 años de edad.

El 9 de agosto del 2018, en una cancha deportiva, de la colonia Villa Verde, en el extremo sur-poniente de la ciudad, fue localizado el cuerpo de una mujer, de nombre Andrea de 18 años de edad, quien fue asesinada a pedradas y dejada en medio de una cancha de futbol.

El último y más reciente se registró el 13 de marzo del año en curso, cuando un hombre fue encontrado asesinado a un costado de unas canchas deportivas en la colonia Infonavit CTM, en el sector norte de la ciudad; presuntamente fue asesinado a golpes.

Ante los hechos ocurridos, la autoridad ha tenido poca participación por buscar y detener a los autores de estos hechos, señalando ciudadanos que en ocasiones son ellos mismos quienes cometen este tipo de crímenes bajo el mando del crimen organizado.