“La barcina”, una joya de la cultura escuinapense

Escuinapa, Sinaloa.- El municipio de Escuinapa, es una localidad ubicada en el sur de Sinaloa, en la cual su característica cultural está basada prácticamente en el camarón y la bicicleta.

El camarón durante años fue el bastión económico de este municipio, que fue denominado como la “Perla Camaronera” por la vasta cantidad de crustáceo que se capturaba décadas atrás, lo cual se ha ido perdiendo con el paso de los años.

Además de que en su momento fue la principal actividad económica, el camarón se convirtió en el atractivo cultural del municipio, ya que con éste se preparan los platillos tradicionales, como los tamales “barbones” y el tixtihuil, además de la elaboración de las llamadas “barcinas”, instrumento el cual, de acuerdo a lo relatado por personas que se dedican a la elaboración de éstas, era utilizado para la conservación del crustáceo.

Actualmente la “barcina” se ha convertido prácticamente en una joya para la cultura escuinapense, ya que es sabido que a lo largo del país no existe lugar alguno donde se elabore esta pieza.

Álvaro Maldonado Ramos, es uno de los pocos artesanos en el municipio que se dedica a la elaboración de esta pieza, que de ser un instrumento para conservar el camarón, pasó a convertirse en una artesanía, lo cual lo aprendió de su abuelo.

“La barcina es una artesanía prehispánica de Escuinapa, se cuenta que fueron los Totorames quienes la iniciaron a hacer, y desde entonces esto no se ha perdido… Yo recuerdo que fue de mi abuelo (Mauricio Maldonado) de quien aprendí a hacerlas, esto no hace mucho tiempo, pero eso quiere decir que ya desde años atrás se venían haciendo”.

Para poder fabricar una pieza de éstas, se requiere una bolsa de manta, palma de llano y mecate de henequén; con esto se le da forma a la barcina, en el cual se guarda camarón seco, el cual puede mantenerse en buen estado por un lapso de hasta seis meses.

“El tamaño (de la barcina) varía, dependiendo la cantidad de camarón que se requiera almacenar, pero mayormente son piezas de un kilo las que se elaboran; una barcina de un kilo lleva un lapso de dos a tres horas aproximadamente en realizarse, lo primero que se requiere es poner el camarón (seco) dentro de la bolsa de manta, ya luego la bolsa se forra con la palma, ya que esta es la que conserva el camarón en buen estado, y posteriormente ya se inicia el tejido con el mecate; todo el proceso es a mano, y algo importante, que no lleva nada de química para la conservación”.

Externó que esta artesanía ha formado parte de exposiciones culturales, en las cuales además de darlas a conocer, se busca la comercialización de éstas, las cuales tienen un costo aproximado de entre 600 y 800 pesos la de un kilo, que es la que se elabora en mayor número.

Asimismo, dijo que estas piezas se pueden fabricar todo el año, ya que la materia principal para su elaboración es el camarón, y este se puede decir que nunca se agota en el municipio.

Para finalizar, destacó que esta artesanía se encuentra en peligro de extinción, ya que actualmente solamente son dos o tres personas junto con él, quienes se dedican a elaborarlas, y el interés de otras personas por aprender es nulo.
JESÚS LÓPEZ/ELSOLDEMAZA6TLÁN