PRI, el dinosaurio que se niega a morir

Culliacán, Sin.- El nonagenario se resiste a morir; algunos de sus bisnietos y hasta tataranietos se niegan a perderlo; su labor es titánica, a diario le brindan bocanadas de aire fresco, sin embargo, sus médicos de cabecera están pasmados, no saben cómo sacarlo de esa larga agonía.

Sí, el PRI este lunes está cumpliendo 90 años, apenas se puede sostener al quedar en la tercera fuerza electoral en el país, sin embargo, Sergio Jacobo Gutiérrez, un reconocido politólogo y actual coordinador del grupo parlamentario del PRI señala que el tricolor está vivito y coleando porque tiene mucha vitalidad, pero lamenta que la dirigencia nacional esté pasmada y que han perdido la brújula por la inercia en la que han caído.

Al dar un diagnóstico de la salud del tricolor admite que sin duda alguna el PRI vive hoy uno de sus momentos más difíciles.

Podíamos hablar de una crisis que no solamente se expresa en el resultado electoral adverso que se tuvo, porque finalmente el resultado electoral es una consecuencia de muchos errores que se fueron acumulando durante décadas, señala.

No comparto el diagnóstico de que el resultado electoral que tuvo el PRI es atribuible al fenómeno Andrés Manuel López Obrador, si nos quedáramos únicamente con esa variable explicativa, no tendríamos una visión real de la situación que enfrenta el partido.

Jacobo Gutiérrez destaca que en primer lugar se tiene un desgaste de la marca del partido, hay un desánimo de la militancia y un gran escepticismo, además de la desconfianza de la sociedad, ese es sin duda el escenario que ahora enfrentamos.

Sin embargo, admite, la situación del PRI no es la misma en todos los estados, podrán decir que hay muchos pris en el escenario nacional, porque no es la misma situación del PRI en Sinaloa que el PRI en Chihuahua, Michoacán, Zacatecas.

Aquí en Sinaloa, particularmente, asegura, hay un partido fuerte, un partido con una corriente electoral relativamente estable.

-¿Fuerte ante la pérdida de 13 diputaciones y más de la mitad de los ayuntamientos en las pasadas elecciones del 1 de julio?

-Lo hemos dicho, en la elección pasada en muchos distritos y municipios, el PRI no solo mantuvo su votación con la que habían ganado antes los candidatos sino que incrementó su votación, por ejemplo en Culiacán, Jesús Valdez incrementó la votación de su anterior antecesor con la que había ganado anteriormente.

Hay fortalezas, hay militancia, hay una estructura, hay liderazgos y tenemos el techo que representa el gobernador, un gobernador con una buena aceptación, con buen trabajo, de tal manera que aquí yo veo fortalezas.

¿De verdad cree todavía en la buena salud del PRI?

-Esta situación que priva en Sinaloa, lo reitero no es la misma en todas partes. Sobre esa base se puede construir hacia el futuro.

No es un simple cliché, lo creo y en esta situación adversa hay también una gran oportunidad. El PRI tiene esa coyuntura de reposicionarse y poder reconquistar la confianza ciudadana.

-¿Cómo levantar al nonagenario si la gente ya no quiere darle oxígeno?

-El PRI no tiene otra alternativa que un cambio, pero un cambio sin simulación. Además se requiere una reforma a fondo.

Muchos priistas creen que el partido va a reposicionarse a partir del desgate de quienes están hoy en el gobierno, esa es una estrategia totalmente equivocada porque de entrada Andrés Manuel sigue teniendo un respaldo fuerte, la estructura de Morena está trabajando y no para un sexenio sino para perdurar un buen tiempo en el ejercicio del poder.

Acepta que habrá un desgaste del gobierno federal, pero no sabemos en qué medida, pero lo que sí tengo claro es que el PRI no puede cifrar sus expectativas en el desgaste del nuevo gobierno.

“Tenemos que construir a partir de nuestras fortalezas, de nuestras capacidades y el reto, repito, es la reforma del partido”, dice.

Sin embargo, lamenta no ver en este momento en la dirigencia nacional una claridad en el rumbo que se le quiere imprimir al partido. Veo mucha inercia, un cierto pasmo, un cierto inmovilismo una cierta pérdida de brújula hacia dónde encaminar el partido.

-¿Cuál sería esa medicina urgente que requiere el partido?

-Creo que tiene que abrirse un debate donde se escuchen todas las voces sin exclusión y poner todos los temas a discusión.

Esos temas que a muchos asustan de la posibilidad de cambiar o no el nombre del partido, de cambiar el emblema, los colores, para mí no son los temas sustantivos, pero tampoco se puede vetar esa posibilidad. Los temas de fondo son la actualización del ideario político del partido.

El PRI necesita un nuevo programa de gobierno, un proyecto de nación que entusiasme, que logre conectar con las demandas de una sociedad que es más diversa, que es más plural.

El PRI, admite, ahorita no tiene propuestas para los jóvenes, se alejó de los jóvenes, de las mujeres, de las mayorías.

El otro tema que es vital, sin duda, es la democratización. Se está anunciando ahora la posibilidad de que la dirigencia del partido sea electa a través de la votación de los militantes lo que me parece muy bien, y lo mismo tendrá que hacerse en la elección de candidatos.

Algo que también el PRI dejó de hacer es la gestión social. El partido antes estaba muy en contacto con los ciudadanos, eso se fue dejando de hacer y cuando uno no hace algo, otros lo hacen, en política así es, un espacio que está vacío otro lo ocupa.

Nosotros dejamos de hacer la gestión social y lo hicieron otros. El PRI tiene que recuperar esos espacios que venía haciendo.

-Si bien es cierto que los diputados actuales del PRI se han abocado de lleno a la gestoría social, también es cierto que muchos militantes han abandonado las filas del tricolor…

Sin duda, ataja, hay esa sangría al interior del partido donde sus militantes lo han dejado para irse a Morena.

Cuadros que no tuvieron oportunidades dentro del partido que no tuvieron oportunidades y las están buscando en otro lado. Ahora el PRI va a iniciar un programa de refrendo de su militancia y es importante porque para poder tener procesos internos creíbles, primero hay que saber quiénes somos y para eso va a servir ese refrendo y quienes no quieran estar ya en el partido, legítimamente tendrán la oportunidad de buscar los espacios en otras partes.

Sin embargo, dijo que el PRI en estos momentos no está para promover deserciones, sino al contrario, hacer el esfuerzo para mantener toda la militancia, fortalecer la unidad, fortalecer la cohesión con un sentido de inclusión, de dar oportunidades a su militancia de participar al interior del partido a todos, los grupos, a todas las corrientes y a todos los liderazgos.

-¿Con todo esto, le augura al PRI que llegue a los cien años?

-Sin duda. Relativamente estoy optimista en esa visión de futuro. El PRI no va a desaparecer. En el pasado se han hecho muchas exequias del PRI y no va a desaparecer porque tiene una implantación nacional, el riesgo es que si el partido no cambia puede seguir existiendo pero se convertirá en un partido marginal, ese es el problema.

“Si no sabemos ver adecuadamente la realidad que hoy tenemos y nos vamos con una inercia de que aquí no ha pasado nada y que nos vamos a recuperar porque los otros van a fracasar, estaremos dando una pésima lectura de lo que está ocurriendo”, dijo.

Insistió que el PRI vivirá si tiene la capacidad de reinventarse, reformarse y de adecuarse a la nueva realidad que se tiene.

“La recuperación del partido no va a ser en automático, ni a lo mejor va a ser en el corto plazo porque se requiere un trabajo a fondo y sin simulaciones”, concluyó.
IRENE MEDRANO VILLANUEVA/OEM-INFORMEX