Andrea, una mujer en lucha

CULIACÁN, SIN.- Aun cuando Andrea sabía de los riesgos que su esposo Valentín Gaxiola Piña corría por ser policía, nunca se imaginó perderlo ese 29 de diciembre del 2004; tampoco supo que por su muerte las esposas de los policías caídos deberían de tener derecho a recibir una pensión por parte del Gobierno Estatal o municipal.

Después de ese trágico momento, a lo único que Andrea se aferró fue a pedir a que le dieran como recuerdo la pistola que portaba su esposo, pero nunca se la dieron, ni tampoco la pensión que por ley debería de corresponderle.

Sería años después y luego de una terca lucha, que por fin Andrea, junto con otras esposas viudas de policías, logró que el gobierno empezara a responder por sus agentes caídos.

CREER EN DIOS

Hoy Andrea Félix López es la actual dirigente de la asociación de “Familias de policías caídos”, quien ante la muerte de su esposo, tuvo que mantener a sus tres hijos y fungir ambos papeles paternos.

Con tristeza doña Andrea recuerda que Valentín trabajó 11 años en la Policía Estatal Preventiva, a la cual ingresó cuando tenía 18 años, y donde llegó a tener el grado de Comandante Primero por su dedicación a la profesión; sin embargo fue el 29 de diciembre del 2004, a sus 31 años, cuando Valentín fue acribillado.

Con lágrimas en los ojos y la voz entrecortada, doña Andrea cuenta que otro de los golpes que le ha dado la vida, es la muerte de su hijo mayor hace un año, quien tenía 22 años y el mismo nombre que su padre.

“Es un golpe que la vida me ha dado como madre, eso de los golpes que la vida le da al ser humano y no se lo deseo a nadie”, pero dice que ha tenido que seguir adelante por sus hijas y por su lucha contra las autoridades.

Aún con la voz entrecortada, mencionó que las personas deben de aceptar la muerte del mismo modo que la vida y quienes creen en Dios tienen que dar gracias por el tiempo que presta a los hijos

LUCHA POR LOS HIJOS

De regreso a la historia que tuvo con su esposo, contó que lo conoció a los 13 años al ser compañeros de secundaria, con quien tuvo un noviazgo de seis años y finalmente se casaron cuando tenía 19 años. Dice que fue a los 20 años cuando tuvieron a su primer hijo.

Posteriormente nacieron sus dos hijas, por lo que a sus 27 años, la familia estuvo completa, situación que desafortunadamente duró un corto período, debido a que cuando tenía 30 años falleció su esposo, enviudando y viéndose obligada a ser el único sostén para su familia.

“En el 2004 cuando muere Valentín, no existía una Ley de Seguridad con pensiones para las viudas y era hasta los 15 años de servicio cuando se merecían el beneficio”.

Ante esto, dice que como madre sacó adelante a sus hijos trabajado en el negocio de renta de mobiliario y brincolines, sin recibir una pensión por parte de Gobierno del Estado.

Actualmente sus dos hijas están estudiando, la más grande la licenciatura de Mercadotecnia y la menor cursa la preparatoria y aspira a estudiar medicina, motivo por el que continuará trabajando y luchando para ofrecer una mejor calidad de vida a su familia.


LUCHA JUSTA

Fue hasta el 2009 cuando un grupo de viudas de policías se manifestaron en el Congreso del Estado para reformar la Ley de Seguridad y recibir las pensiones que merecían por el servicio que ofrecieron sus esposos, por lo que cinco años después del deceso de Valentín empezó a recibir lo que corresponde por derecho.

Doña Andrea define su lucha como justa, porque buscan que se respeten los derechos de las viudas y sus hijos, y considera que es una pelea que no tendrá fin ante las sorpresas que dan las autoridades.

Félix López señaló que por años se han quitado las pensiones a los huérfanos, no se entrega al mismo tiempo a los hijos y viudas, no reciben vivienda y todo esto, a pesar de que viene estipulado en la ley.

Al conocer las violaciones que cometían las autoridades fue que decidió unirse a un grupo de viudas que buscaban lo mismo que ella y que hace un año decidieron formar la asociación civil “Familias de policías caídos”, iniciando con 160 mujeres de todo el estado.

Uno de los logros que han obtenido es la homologación de la pensión en el 2017, para empezar a recibirlo en el 2018, pero esto sucedió solo con 87 viudas, por lo que el objetivo es que cada mujer que no recibe el beneficio se una a la lucha.

“Al gobierno no le importa que pasa con la familia después de la muerte de un policía; el gobierno ni siquiera sabe quién es la familia de ese policía, en el momento que está en la funeraria va el Secretario de Seguridad, ahí te da el pésame y hasta ahí llega el apoyo que le dan a la viuda”, manifestó.

Denunció que las viudas se sienten ignoradas por las autoridades, quienes si fueran más humanos tuvieran acercamiento con ellas para resolver sus problemas y dice que en el caso del gobernador Quirino Ordaz Coppel no han recibido atención.

Dice que han solicitado apoyo al DIF estatal para que cada mes las familias que realmente lo necesitan reciban despensas, sin embargo la ayuda fue solo por una ocasión con la justificación de que las viudas no lo requieren.

Otra de las peticiones que han solicitado a Gobierno fue a través del programa de autoempleo, en el que recibieron ocho máquinas industriales, con lo que buscan tener un ingreso extra en la renta de vestidos de fiesta, y con el propósito de que en los 18 municipios se abran talleres.

Por la lucha que miles de mujeres realizan, la dirigente de “Familias de policías caídos” las exhortó a no desistir, a ser fuertes ante la adversidad, a salir adelante con lo que la vida presente y aceptar con fuerza y valor lo que Dios manda.
SANDRA SOLÍS/OEM-INFORMEX