Ciudad segura, arborizada, poco contaminada y con calidad de vida

CULIACÁN, SIN.- La visión que tiene el Instituto Municipal de Planeación (Implan) para Culiacán es a futuro, para el 2030, año para el que se espera sea una ciudad segura, tranquila, con mucha vegetación, donde la gente pueda realmente caminar, pueda salir, tenga espacio público de calidad, una ciudad menos contaminada y con una calidad de vida en su población mucho mejor de la que tenemos ahora.

Quien plantea esta visión es el arquitecto Juan Carlos Rojo Carrascal, quien recientemente renunció a la dirección del Implan, pero asegura que en los dos años que duró al frente de esta paramunicipal se pudo avanzar en la edificación de las bases para lograr ese objetivo.

Estima que de alcanzarse esa ciudad descrita, entonces será una ciudad mucho menos agresiva en la movilidad, una ciudad mucho más pacificada.

“Imagínate que todos los niños fueran caminando a la escuela, que la gente se vaya a comprar caminando, y entonces si hay mucha gente caminando, eso le da seguridad a la calle.

Actualmente todos estamos en la calle, pero dentro de los autos, no hay socialización, la gente no se conecta. El auto separa a la gente de la ciudad.

Rojo Carrascal es arquitecto y tiene un doctorado en Geografía por la Universidad Autónoma de Barcelona y tiene una larga trayectoria académica como profesor e investigador de la Facultad de Arquitectura de la UAS.

También es fundador y director de la organización no gubernamental “Ciclos Urbanos”, cuyo trabajo es fundamentalmente promover cambios de actitud ciudadana hacia ciudades más amables y ordenadas.

Todo ello le valió para ser nombrado director del Implan a principios del 2017, en la corta administración del entonces alcalde Jesús Valdés Palazuelos.

Desde que llegó y hasta finales de ese mismo año, recuerda que los esfuerzos del instituto se centraron en preparar todas las bases para transformar a Culiacán, trabajando siempre para alcanzar la ciudad arriba descrita.

Para lograrlo, expone que se llevó a cabo una consulta ciudadana en las 17 sindicaturas y la alcaldía central (“los síndicos y comisarios nos visitaron en el IMPLAN y obtuvimos información de viva voz de ellos), así como en el casco urbano.

Adicionalmente a ello cuenta que durante tres meses se organizaron 12 foros zonales, mismos que tuvieron lugar en distintas colonias, directamente con los ciudadanos, uno de los cuales fue en el Jardín Botánico.

También se tuvo un Foro Técnico (con profesionistas y académicos) y otro Ejecutivo (con funcionarios de los diferentes niveles de gobierno) y dos foros especiales para dos planes: uno sobre movilidad, otro sobre el Centro Histórico.

Con toda esa información el IMPLAN empezó a analizarla y se actualizaron los cuatro planes, que ya existían pero que se habían elaborado en diferentes fechas y que por tanto debían actualizarse.

LOS CUATRO ASES

Uno de éstos es el Integra (Programa Municipal de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano), cuyo objetivo es fortalecer la vocación y desarrollo ordenado del territorio municipal y garantizar la calidad de vida para sus habitantes

Otro es el Programa de Desarrollo Urbano (PRODEU), que antes era el Plan Director de Desarrollo Urbano, pero databa del 2010, y ahora ya se actualizó al 2019.

El PIMUS, era el más antiguo, del 2008 y era el Plan de Movilidad Urbana. Ahora se llama Programa Integral de Movilidad Urbana Sustentable.

Finalmente está el (CENTRO) Plan Culiacán, Zona Centro, que también era del 2010, que ahora se llama Programa Parcial Centro Histórico.

Los cuatro se hicieron a la vez, los cuatro estuvieron coordinados desde el IMPLAN, tienen una congruencia entre ellos mismos, no hay contradicciones. Son cuatro planes hechos a la medida, hechos en casa, y aunque en el de movilidad y del Centro Histórico hubo consultores externos, nosotros estuvimos coordinando.

INTEGRA

En un desglose de estos cuatro programas, el exdirector del Implan explica que el Integra es un plan de ordenamiento territorial del municipio, y está mucho más enfocado a las cuestiones de todo el territorio, no tanto de las zonas urbanas de la ciudad.

“Habla mucho de la necesidad de descentralizar toda la inversión en las zonas urbanas, sobre todo en la capital, y poder generar desarrollo en diferentes poblaciones y poder generar una distribución territorial de población más adecuada.

“Hay subprogramas, por ejemplo, de desarrollo económico, como potenciar el ecoturismo, que tiene muchos atractivos y no se ha aprovechado; producción forestal, pesquera, acuícola y otras para que la gente se mantenga en el medio rural, pero con calidad de vida.

También implica una dotación de equipamiento urbano, que hace falta también, como infraestructura de salud de primer contacto, escuelas y también conectividad entre las mismas comunidades, pues hay poblados muy cercanos que se conectan caminando o en bicicleta, pero no hay condiciones adecuadas para hacerlo.

PRODEU

Para avanzar en el desarrollo particular de la ciudad, Rojo Carrascal ubica al Programa de Desarrollo Urbano, del que puntualiza que está enfocado a evitar la expansión de la ciudad, y a cambio induce a la compactación, al crecimiento vertical, pero sobre todo a generar usos de suelo mixtos: si la gente vive en un lugar que tenga todo cerca, como son las escuelas, centros comerciales, centros de salud, de modo que no tenga que estar cruzando la ciudad.

También plantea las necesidades de más áreas verdes, de más suelo permeable por el tema de las inundaciones. “Hay una política muy específica de cuidado del agua, de áreas verdades y promueve el concepto de ciudad verde, donde se incluyen las azoteas verdes.

“Contiene otros programas y cada uno tiene una cartera de proyectos muy específicos, de modo que ahí está lo que se tiene que hacer por años y por temporadas.

PIMUS

Éste es un plan sectorial porque habla de la movilidad en la ciudad. El PRODEU acomoda a la ciudad para que las cosas sucedan, pues habla de usos de suelos cercanos, usos mixtos, y ello ayuda al PIMUS a planear la movilidad en sus diferentes modos, pero sobre todo caminar más y en bicicleta y transportes públicos.

El objetivo concreto es reducir el uso del automóvil, pero lo más agradable es que se tenga todo cerca, como ir de compras, ir a la escuela, todo eso se puede hacer si se genera una ciudad a modo.

“El PIMUS depende mucho del espacio público, como la calle, la banqueta, todo.

Y el espacio público lo hemos transformado o deformado sólo para el uso del automóvil. Eso deteriora los espacios para la gente que camina o que usan la bicicleta… a veces es difícil ir a caminar cuatro o seis cuadras porque las condiciones no son adecuadas, hay calles con mucho tráfico o simplemente no hay conexiones entre algunos puntos porque no hay banquetas.

“También el Pimus mete mucho el tema de la arborización porque es importante para caminar y usar la bicicleta para tener sombra y esas condiciones

“Hay varios programas específicos, uno de los cuales es generar infraestructura vial, que no es sólo la calle, sino también la banqueta y todo lo que ésta requiere. La infraetructura vial que hace falta en la ciudad es la del peatón.

“Esta es una de las fallas principales actuales, pues Culiacán necesita una reconversión total para su público para mejorar las condicione de los peatones. Prueba de ello es que hay indicadores de que tenemos uno de los mayores índices de accidente del país. Niños y adultos muertes atropellados. Y no podemos seguir siendo una ciudad en la que suceden estos accidentes.

“El Pimus también habla de bajar la velocidad de desplazamiento de los automóviles a 40 kilómetros y no más. La alta velocidad es para las partes fuera de la ciudad. En la zona urbana, donde hay gente y niños que pueden cruzar y que implican un riesgo constante de accidentes, hay que bajarle a la velocidad. Y si se logra seguramente mucha más gente va a usar la bicicleta o va a caminar.

“El Pimus también habla mucho de programas de promoción, de concientización, y se incluye el tema de las licencias de manejo para tener mayor control de las personas que no deben manejar, todo ese tipo de cosas para controlar lo que hemos llamado la violencia vial, que es algo muy agresivo en la ciudad y eso debe de cambiar”.

CENTRO

Finalmente está el programa Centro Histórico, que es un polígono muy específico, pero que también plantea una transformación total porque ha perdido la habitabilidad-

”Creo que viven menos de mil 500 personas, que son muy pocas. La gente si no tiene que hacer en el centro se va y se queda el centro deshabitado. Lo que queremos hacer es que el centro vuelva a ser habitado y para ello se requiere transformar el espacio público porque hoy el centro es un lugar muy caótico, de mucho ruido, de mucha contaminación, de mucho estrés, todo eso hace que la gente se vaya.

“Este programa también plantea una conexión con el parque Las Riberas para que sea todo un sector y la gente pueda caminar por vías peatonales, para ello se reduce más el espacio de circulación de autos, pues se busca que sea mucho más peatonal, más tranquilo, menos ruidoso, menos contaminado, con mucha más vegetación y, sobre todo, que se promuevan también los usos mixtos: que es comercio abajo y arriba de éstos la vivienda, o vivienda al centro de la manzana. “La idea es que la gente pueda vivir en el centro y tenga todo a la mano Si se le dan todas las condiciones, la gente desearía vivir en el centro, pues sería un lugar tranquilo, y además se podría prescindir del automóvil, sobre todo ahora que hay Uber y otras alternativas”.

El entrevistado también destaca por ser asesor, conferencista, columnista, promotor y gestor del espacio público de calidad en las ciudades y del pensamiento estratégico urbano orientada hacia la sostenibilidad.

Con todo ese bagaje, finaliza la entrevista ilustrando lo que se debe hacer con estos programas actualizados.

El Consejo directivo del Implan necesita reunirse y aprobarlos, para entonces entrar a una serie de gestiones, después pasa al Consejo Municipal de Desarrollo Urbano y ya después, con una carta de congruencia que entrega la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Gobierno del Estado se pasa al Cabildo y éste aprueba y con ello se envía a publicarse, última fase para que ya se le considere como la normatividad de desarrollo urbano del municipio.

“Entonces el municipio y las desarrolladoras inmobiliarias tienen que atender esto y tenerlo muy claro porque esto es la carta normativa a la que deben responder toda la población y todos los programas”.
JOSÉ ANGEL ESTRADA/OEM-INFORMEX