Morena no es un partido político, es un circo de pleitos e ignorancias: PAN

CULIACÁN, SIN.-Impuestos al ataque y a mantenerse a la defensiva, los militantes de Morena, ahora que están en el poder no saben cómo gobernar y ni siquiera pueden ponerse de acuerdo entre sí, y con ello lo único que están ofreciendo a la población es un espectáculo propio de un circo, y lo hacen tanto a nivel nacional como local, acusó el diputado federal del PAN, Carlos Castaños.

La verdad es que ni entre ellos se ponen de acuerdo; públicamente se ofenden entre ellos. Ya hay evidentes diferencias internas, a pesar de tener pocos meses de haber asumido el poder.

Explicó que ello se entiende porque la mayoría de quienes forman parte de Morena “siempre han estado a la defensiva y criticando todo, ahora que son gobierno no saben cómo ponerse de acuerdo e impulsar decisiones de gobierno, de manera homogénea y consensuada. No saben cómo hacerlo. Su naturaleza, su genética, les dice que siempre tienen que estar peleando y estar en contra de todo”.

El problema, expuso, es que en la parte técnica legislativa los diputados locales no tienen posibilidades de mover ninguna partida presupuestal federal, ya que eso es exclusiva facultad del Congreso de la Unión, y sin embargo mueven las partidas federales.

Carlos Castaño agregó que precisamente el Congreso de la Unión ya determinó el presupuesto federal y por tanto se tiene que acatar.

La cuestión es, expuso, que tienen que transcurrir tiempo para que los gobiernos estatales y el federal, puedan recibir las transferencias presupuestales.

Pero, aclaró, todo eso lleva toda una normatividad específica para poderlo lograr, y el Congreso del Estado no puede mover partidas federales, aunque si pueden acomodar ciertas partidas locales, pues lo que sucede es que el gobernador presenta una propuesta y ahí sí es el Congreso del Estado el facultado para aprobarlo en los términos que crea que se debe aprobar.

Finalmente, el diputado del PAN consideró que el conflicto interno de Morena “es más político que otra cosa, pues atiende a la lógica de la sucesión gubernamental; son pleitos de cabezas de grupo que están en esa agenda de la sucesión de la gubernatura, y la verdad es inadecuado que con base en agendas personales se estén modificando criterios de asignaciones presupuestales para temas específicos y particulares, cuando las reasignaciones deben ser para las principales necesidades de Sinaloa”.