Trastornan los pocos espacios de atención

Culiacán, Sin. La cifra extraoficial pero sustentada por un colegio de abogados, indicaba que, en el 2017, en la parte centro de Culiacán, había más de 220 personas que deambulaban y que estaban enfermas de sus facultades mentales, cifra muy por encima de los 32 que puede internar temporalmente el único Hospital Siquiátrico de Sinaloa y muy por encima de los 37 espacios que tiene el centro de atención a enfermos mentales “Teresa Madre de Calcuta”.

La preocupación de los abogados, encabezados por Daniel Cebreros Ordóñez, es que estas personas están tan indefensas que no solamente están expuestas a las inclemencias del frio y el calor, sino a la misma maldad de los humanos, pues varias de ellas han sido asesinadas y en algunos casos con mucha saña.

Señala que a estas personas se les encuentra fácilmente en los alrededores de la capilla de Malverde y de El Caballito, así como en la Caseta Cuatro, los mercados Garmendia, “Mercadito” y de Tierra Banca, y por el bulevar Francisco I. Madero, entre Aquiles Serdán y Álvaro Obregón, entre otros puntos.

“Decimos los lugares para que la autoridad sólo vaya y recoja a estos dementes y los recluya en el Hospital Siquiátrico de Sinaloa, en elCentro de Reinserción Social Madre Teresa de Calcutao en otro sitio” explica.

PANORAMA DESOLADOR

Sin embargo, esta petición es un tanto complicada atenderla, no por la falta de espacios de atención, sino por la irresponsabilidad de los familiares que no quieren hacerse cargo de su manutención y sobre todo de su tratamiento, ni asumir el costo de los medicamentos y la responsabilidad de dárselos en las horas que les toca.

Es muy cómodo para muchas familias, que son las primeras que abandonan a los enfermos mentales; quizá porque se cansan, quizá porque no alcanzan a comprender la dimensión de aceptar a un familiar que tiene un problema siquiátrico… son varios los factores.

En el caso del Hospital Siquiátrico de Sinaloa, su director, Omar Sánchez González, aclara de entrada que en este hospital no se puede tener de manera permanente a ningún paciente.

En el área de hospitalización, explica, se tienen 16 camas para mujeres y 16 para hombres, pero aclara que “siempreestán ocupadas todas. Somos el único Hospital Siquiátrico de todo el estado de Sinaloa, y las camas son muy pocas para atender toda la demanda”.

Aquí se atienden, explica, a pacientes de todos los municipios. Desde Choix hasta Escuinapa e incluso hasta de Tamazula, Durango. Obviamente este hospital es insuficiente para casi tres millones de sinaloenses. Siempre estamos llenos y siempre estamos enviando a pacientes a sus casas o a otros hospitales para que los seden en tanto hay lugar aquí.

La demanda de atención a los enfermos que deambulan por el centro de Culiacán se ve difícil de atender.

MANUTENCIÓN Y TRATAMIENTO, MUY COSTOSO

Beatriz Aquino, la directora de Atención al Adulto Mayor e Integración Social del DIF Sinaloa, reconoce que es muy difícil atender a todos los enfermos mentales por las limitaciones de recursos y de espacio.

Sin embargo, expone que siempre tienen disposición de atender denuncias como las que hace el abogado Daniel Cebreros, y cuando se atiende una denuncia es eldepartamento jurídico con sus trabajadoras sociales el que en primera instancia se acerca y visita a las personas afectadas en la calle o en sus hogares.

Luego, en su mayor parte son canalizados al Hospital Siquiátrico para que se les estabilice y si no se tiene a nadie que se haga cargo de ellos, son internados en el centro Madre Teresa de Calcuta.

Elizabeth Castro, abogada del DIF Sinaloa, resalta que toda persona en esta situación esinvestigada para saber si tiene familiares que se pueda hacer cargo de ella.

Para ilustrar lo que se hace, cita el caso de un joven que intentó suicidarse y a quien se le pudo persuadir de que no lo hiciera. Luego se le llevó al Hospital Siquiátrico de Sinaloa en donde se le diagnosticó que requería internamiento y se internó con el apoyo del DIF Sinaloa.

En tanto estaba internado, se logró saber que provenía de Tijuana, pero que era originario de Veracruz y era de una familia disfuncional, y que la mayor parte de su vida la había vivido en Tijuana, de donde escapó de un centro de rehabilitación de adictos.

Allá quizá se pensó en meterlo en un centro de rehabilitación, pero el caso es que este joven no es un adicto, sino una persona esquizofrénica. Este joven ya es candidato al centro Madre Teresa de Calcuta, y por lo pronto se busca dar con la familia y luego tratar de que se hagan responsables.

Beatriz Aquino hace la aclaración que los37 pacientes de este centro le cuestan en su totalidad al sistema DIF, y ello implica darles medicamento especial, hospedaje, alimentación, vestido, atención médica y todo lo que sea necesario.

Es por eso, explica Gerson Félix, que quien vaya a ser internado debe tener una patología mental que le incapacite o discapacite para ser autoindependiente y autosuficiente, y que además no tenga una red de apoyo, que implica padres, hermanos, hijos, amigos, incluyendo vecinos.

Muchas veces se han encontrado casos en los que no hay familia, pero hay amigos y vecinos que soportan por algún tiempo indeterminado la situación de desventaja disfuncional mental. Les compran medicinas, lo mantienen en su casa, aunque llega un momento en que los cuidadores también se cansan.

ESQUIZOFRENIA PUEDESER CURADA

Precisa que en general se atiende a los esquizofrénicos, pues hay otras enfermedades mentales que no tienen las consecuencias de aquella, que implica discapacidad para valerse por sí mismos, sufre de delirio, alucinan, tienen visiones, no pueden interactuar socialmente casi con nadie y eso los hace irse a la calle.

Todo eso es un asunto bioquímico de su cerebro que no está funcionando. Es por eso que andan en las calles, duermen en las calles, comen de la basura y es una situación de calle que debiera ser muy dolorosa para cualquier ciudadano.

Desafortunadamente no son tratados muy bien por la sociedad. Si se les encuentra en la calle sólo se les ve de pasada, y hemos recibido muchos, y hemos tenido casos muy dramáticos.

De quienes son atendidos en el centro Madre Teresa de Calcuta, asegura que se les dan tratamientos efectivos y al tiempo se les valora para determinar quiénes pueden egresar, pues finalmente el Centro de Internamiento es un centro de reinserción social.

Se les compone un poco la vida y quienes tienen papás, hermanos o parientes que se puedan hacer responsables de ellos se regresan a sus casas. El departamento jurídico finca responsabilidades a la familia, pues los padres se tienen que hacer responsables de sus hijos, ya que nosotros necesitamos los espacios de los pacientes que ya están bien y que se pueden volver a insertar en la sociedad.


DROGAS MULTIPLICAN CASOS

Beatriz Aquino reconoce quees muy grave ver cómo las enfermedades mentales no son atendidas por la sociedad, no se les quiere ver como tales, además de que los problemas de drogadicción han llegado a abonar mucho a que la esquizofrenia se presente más en las personas. “No todos están con nosotros por ser exadictos, pero sí tenemos un gran número de ellos”.

Aquí el siquiatra aclara que el esquizofrénico nato no usa drogas y es raro que agreda a las personas. Genéticamente nacen con esa predisposición y les brota entre los 20 y 25 años, en su mayoría. “Éste trata de evadir y no interactuar con la sociedad. Es solitario”.

Explica que ahora encuentran cerebros que se comportan como esquizofrénicos, por daños a los circuitos neuronales que hacen que cualquier persona tenga un pensamiento organizado; las drogas son demasiado abrasivas, destructivas de los circuitos neuronales del cerebro que les vuelve con conductas a veces muy violentas.

“Estos casos van al alza por la facilidad de acceso a las mentafetaminas. Esto tiende a hacerse más viral. Cada vez un mayor porcentaje de personas van a estar con este tipo de problemas, y no solo de tipo esquizofrénico, sino que las personas presentan cuadros muy típicos de agresividad, o bien se quedan en sus casas, no quieren hacer nada, no les interesa superarse, crecer, hacer algo, y se vuelven muy dependientes de la familia. Cuando la familia falta, entonces estas personas quedan sin ayuda”.
JOSÉ ANGEL ESTRADA/OEM-INFORMEX