Los muertos…, me cayeron en los pies

CULIACÁN.- “Los muertos me cayeron en los pies”, narró Yanahui, propietaria del inmueble donde se desplomó este lunes una avioneta, en el sector Rincón Real, un suburbio al poniente del fraccionamiento Santa Fe.

Para Yanahui, lo importante eran sus dos hijas de dos y 11 años de edad, mismas que en ese momento jugaban en una de las recámaras del inmueble, ubicado por la calle Rinconada de Alcántara, casi esquina con Rinconada de Aragón.

“Pese a que había ocurrido una explosión…, pero al ver la avioneta, casi pierdo el conocimiento… el temor de que algo le hubiera pasado a mis hijas, eso me hizo no perder la fuerza”.

Todo inició minutos antes de las cinco de la tarde.

Yanahui preparaba los alimentos en la cocina para la cena en familia. Su esposo se encontraba trabajando en una empresa automotriz, muy lejos de su hogar.

En un momento dado llegó el estruendo… “volaban pedazos de concreto y muebles…”.

El pánico se apoderaba de los caseros y vecinos inmediatos… gritos por todos lados. Desesperados, todos intentan salir a toda prisa de sus inmuebles. Nadie sabía que había pasado.

Yanahui recuerda que tras el estruendo; “Los muertos me cayeron en los pies, para luego perder el equilibrio por la impresión y caer entre los escombros y golpearme la cabeza”. Ahí sufrió una herida en la cabeza. Nada grave, le dijeron los paramédicos que la rescataron.

Tras la cortina de humo, los primeros en llegar al domicilio dañado fue “gente con cerveza en sus manos”, lamentando “se nos fue mi compa”. Refiriéndose a uno de los tripulantes de la aeronave.

“Traían botes de cerveza en la mano…” en su dolor pedía auxilio… “No me pelaron los borrachos, hasta que llegaron los vecinos”.

La señora pedía ayuda para rescatar a sus hijas, quienes estaban en una de las recámaras… los ebrios sujetos, todos jóvenes, se la negaron.

Habitantes del lugar de inmediato ingresaron por una de las ventanas principales, destruidas por el artefacto aéreo.

Sacaron cargando primeramente en hombros a las dos niñas. Yanahui fue rescatada en forma de “silla”.

Debido al peligro latente por la fuga de combustible, las tres víctimas fueron llevadas a siete calles de la zona caliente, donde fueron interceptadas por las primeras brigadas de emergencia.

El padre de familia arribó en esos instantes a donde estaba colocada la ambulancia, y recibió el informe de los hechos.

La pequeña de dos años sufrió contusiones en ambas piernas y brazos. Fue bajada de la ambulancia y entregada a su padre. La pequeña de 11 años y su madre, fueron llevadas al servicio médico.
Ingresaron a la sala de emergencia del IMSS con crisis nerviosa y contusiones en diferentes partes del cuerpo. Nada grave.

Irónicamente, segundos después del desplome de la avioneta, una segunda aeronave “paseaba” por el lugar. De eso, no se enteró la autoridad.

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