Manuel Mansillas se lleva el aplauso de los niños

CULIACÁN.- Con el Teatro Universitario a reventar, colmado de gritos infantiles, de alegría, colorido y total interacción con el público, el argentino Manú Mansilla y sus ‘Títeres a cielo abierto’ conquistaron los corazones tanto de la niñez como de los adultos, mediante un espectáculo vivaz, tierno y reflexivo, en el marco de UniversArte, los Sábados Culturales Universitarios que semana a semana están reuniendo a las familias para convivir con el arte, pero además para fortalecer los valores de la convivencia, el respeto por las diferencias y el sentido de la libertad.

Y es que Manú Mansilla, a través de sus personajes, de un modo divertido y chispeante, puso en ‘ebullición’ el pensamiento infantil, haciéndolo razonar, pero sin perder la magia fantástica del mundo de los títeres, pues fue a través de los más pequeños como se conectó con el total de la audiencia, abriendo un diálogo entre preguntas y respuestas sobre la certeza o la mentira, donde los niños y niñas pasaron a ser el centro de atención, pues de principio a fin no dejaron, a gritos, de verter sus sentimientos y la manera como conciben el mundo y su entorno.

Y quien fue ofrecido como un temible monstruo surgido de las entrañas de la tierra, resultó ser un muñecón anaranjado, nombrado ‘Benigno Escalante’, que por más que quiso asustar a los infantes, concluía en acciones de una ternura apabullante, como cuando se disponía a ‘tragar’ brazos y cabezas, o como cuando, según, se dispuso a ejecutar una danza tenebrosa, y en su lugar bailó una popular y rítmica canción de rock. Luego vendría el maloso ‘Peligro’, quien -por más que lo intentó- no logró convencer a ningún niño para sumarse a sus perversos planes de conquistar al mundo. Y el muñeco ‘Luis’ fue todo corazón. Un abrazo constante.

Por si fuera poco, la Coordinación General de Extensión de la Cultura de la UAS, a través de la Dirección de Actividades Artísticas y la Dirección Académico Cultural, cumpliendo el plan de hacer de UniversArte un programa interdisciplinario de apreciación artística, desde temprana hora, el pasado sábado 10 de noviembre, con la ayuda de la Unidad Académica Escuelas de Artes Plásticas, recibió a la niñez con cartulinas y crayolas para la elaboración de dibujos. Después, en el escenario, el titiritero Carlitos Rochín leyó un cuento de Gianni Rodari y fue él, al término, quien dio la tercera llamada para el arribo de Manú Mansilla y sus ‘Títeres a cielo abierto’. Y fue grande la alegría.