Avalan en el INE modelo para el primer debate presidencial

Con el tiempo encima, porque hoy debe aprobarse en el Consejo General, la Comisión de Debates del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó el formato sólo del primer encuentro entre los abanderados presidenciales, en el que los moderadores tendrán un papel relevante con sus preguntas. El modelo generó reticencias de los tres representantes de los abanderados, quienes infructuosamente rechazaron el protagonismo de los conductores.

Aunque con matices, los representantes de José Antonio Meade (Todos por México), Francisco Guerrero; de Ricardo Anaya (Por México al Frente), Fernando Rodríguez Doval, y de Andrés Manuel López Obrador (Juntos Haremos Historia), Jesús Ramírez, sólo pudieron evitar que se aprobaran en bloque los formatos de los tres debates, pues únicamente se tenía previsto avalar el esquema para el encuentro de 22 de abril y la próxima semana se concretarán los otros dos.

Ante los cuestionamientos de los representantes, que coincidieron en demandar también que sean dos moderadores, no tres, el consejero Benito Nacif, quien preside la comisión, sostuvo que los debates son un ejercicio para que la audiencia tenga otra visión de los candidatos. No son espots ni los discursos producidos de los abanderados y sus equipos de campaña, sino un esquema de interacción dinámica entre los aspirantes.

Si bien las reticencias de los representantes se expresaron en varios facetas de la discusión –diseño del primer bloque del debate y primera intervención de cada uno, moderadores, tiempos destinados a los conductores, definición de las preguntas o la forma como se establecerá la participación del público–, los consejeros cerraban filas en el modelo que, según definió Pamela San Martin, rompe el acartonamiento histórico de los debates en México, donde los candidatos sólo decían lo que querían sin importar el interés de la audiencia.

En la única demanda en que hubo flexibilidad de los consejeros fue la postergación en la definición de los formatos de los dos encuentros posteriores. Sin embargo, Marco Antonio Baños y Ciro Murayama coincidieron en que las reglas para ambos casos deberán quedar establecidas antes de la realización del primero, debido a que podría prestarse a que en función del desempeño de los aspirantes, quisieran modificar los siguientes formatos en función de las fortalezas y debilidades de los candidatos.

Otro tema que también fue objeto de críticas de los representantes es la manera en que se elegiría a quienes participarían por parte del público: redes sociales, preguntas de los asistentes al encuentro o bien en cuestionamientos programados.

Se aprobó un cambio en los moderadores que se mantienen Denise Maerker, de Televisa, y Azucena Uresti, de Milenio Televisión, pero ante la imposibilidad de participar de Leonardo Curzio, se incorporó a Sergio Sarmiento.

Hacia el final de la discusión, la también representante del PRI, Mariana Benítez, demandó que los consejeros tomaran más en cuenta las posturas de los candidatos y no, por la premura, se tengan ya decisiones tomadas sin posibilidad de modificaciones.
(LAJORNADA)