Estamos sujetos al poder civil: Cienfuegos

Las fuerzas armadas del país confían en que el fallo de la Suprema Corte Justicia de la Nación (SCJN) sobre los recursos de inconstitucionalidad interpuestos contra la Ley de Seguridad Interior se dará tras un análisis detallado, objetivo y sin prejuicios ni presiones, estableció el general Salvador Cienfuegos Zepeda, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Sin embargo, desde ahora ofreció el acatamiento a la resolución del Poder Judicial, cualquiera que éste sea, en la parte que nos corresponde.

En la ceremonia por el 105 aniversario de la Marcha de la Lealtad, el jefe castrense refrendó tal disposición: lo haremos porque las fuerzas armadas nos apegamos a la Constitución y a las leyes que de ella emanan, porque protestamos cumplirla y hacerla cumplir. Lo haremos porque sabemos el valor y la importancia de los poderes que nos gobiernan y porque nos sujetamos al poder civil.

Y procederán así, indicó, porque siempre, siempre seremos leales al cumplimiento de las directivas emitidas por el Ejecutivo federal y también por la lealtad que merecen los ordenamientos del Congreso, las determinaciones del Poder Judicial y la sociedad, a la que seguiremos cumpliéndole con estricto apego al estado de derecho y con absoluto respeto a sus derechos fundamentales.

Los militares, puntualizó enseguida, han participado en tareas de seguridad pública atendiendo las instrucciones de nuestro comandante supremo y ante el llamado de la sociedad.

El titular de la Sedena fue el único orador en esta ocasión. En el Castillo de Chapultepec habló ante el presidente Enrique Peña Nieto y los titulares del poder Legislativo: diputado Édgar Romo García y senador Ernesto Cordero, así como del presidente de la SCJN, ministro Luis María Aguilar, así como integrantes del gabinete, los mandos castrenses, oficiales y cadetes, generales en retiro y agregados militares acreditados en México.

Una vez más, como ya ocurrió también el año pasado, en esta ocasión un cadete de uno de los planteles militares –éste del Colegio del Aire– sufrió un desmayo en pleno acto. No se encontraba en primera fila. De inmediato fue retirado por miembros del Ejército para proporcionarle atención médica.

En su discurso, Cienfuegos Zepeda defendió la aprobación de la Ley de Seguridad Interior porque, dijo, faculta y delimita las responsabilidades y funciones de las autoridades que constitucionalmente les corresponde brindar seguridad a los ciudadanos y preservar las instituciones de la República, cada una en su ámbito de competencia.

Esa norma, agregó, es un instrumento legal que busca mantener y fortalecer el orden interno, el orden constitucional, el estado de derecho y la gobernabilidad democrática.

Esta legislación se encuentra hoy sometida al fallo del Poder Judicial frente a los distintos recursos de inconstitucional presentados por diversas instancias, entre ellas la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, así como algunos legisladores y e incluso algunos municipios.

El general Cienfuegos Zepeda insistió en que las fuerzas armadas actúan en aquellas misiones encomendadas para atender los distintos desafíos del país y de las amenazas y riesgos que imponen al presidente de la República en turno su empleo con el fundamento de las atribuciones constitucionales.

Por ello, resaltó que en las controversias hoy bajo análisis de la Corte, para determinar lo procedente, como ha sido, se analizará a detalle, de manera objetiva, sin prejuicios y sin presiones.

Aseguró también: permaneceremos inalterables en la práctica constante e irrenunciable de la lealtad a México, a sus instituciones democráticas y a la investidura presidencial.

Esta es la última ocasión que el presidente Enrique Peña Nieto encabeza en esta condición la ceremonia de la Marcha de la Lealtad. El general secretario le reconoció en su mensaje su liderazgo de comandante supremo, el cual practica retribuyendo con lealtad la lealtad que los soldados le tienen a su presidente.

En el presídium estuvo también la esposa del presidente Peña Nieto, Angélica Rivera. Y se contó con un invitado especial: el niño José Angel Águila Hernández, estudiante de cuarto grado de primaria en Tlaxcala y quien el año pasado expresó al mandatario, durante una gira por esa entidad, su interés por ser militar cuando crezca. El Ejército le regaló ayer un uniforme de soldado.

Además de los honores militares para el jefe del Ejecutivo, también se mantuvo la tradición de la educación castrense de declamar, para la ocasión, una poesía que estuvo a cargo de tres cadetes.
(LAJORNADA)