La exigencia docente que se volvió un lugar común

CULIACÁN, SIN.- Maestros jubilados de la sección 27 del SNTE y el presidente de la mesa directiva del Congreso del Estado, Víctor Corrales Burgueño, medían fuerza; los maestros se negaban a que una comisión los atendiera y el diputado los conminaba al orden.

Desde temprano los maestros jubilados arengaban contra los diputados priistas, a los que acusaban de todos sus males.

¡Quien se va se va-renuncia, no pidas licencia!, se leía en una pancarta y amonestaban a “los diputados chapulines”.

Al principio los asistentes pensaban que los maestros buscaban impedir que los legisladores se fueran a otro escaño, pero, no, al rato disiparon la duda: con otra pancarta demandaban igual trato que los de la sección 53, que es iguala de aguinaldo de 65 días.

“¡Diputado Aarón… venimos por una solución!”, le gritaban al presidente de la Comisión de Hacienda.

Los gritos estridentes no permitían que se escuchara al orador en tribuna. A los maestros no les importaba que en ese momento se diera lectura a las iniciativas del gobernador, propuestas sobre conceder pensión a trabajadores como ellos.

“¡Receso…receso!”, gritaban y el diputado secretario hacía hasta lo imposible para que se escuchara la petición de retiro anticipado a María Alejandrina García.

La petición de receso no tuvo eco y el presidente de la mesa directiva, aguantaba los reclamos, gritos y hasta un ensordecedor chiflido.

Guardaron un rato de silencio y el diputado del PAN Roberto Cruz Castro, quien ya había estado con los maestros, les gritó desde su curul: ahí voy otra vez; espérenme; no les puedo gritar desde aquí.

“Va a dotarlos de más gas…” bromeaban los diputados.

Nuevamente los maestros empezaron a gritar:
“¡Diputados del PRI…venimos por el sí!”. Luego entonaban el Cielito lindo ante la curiosidad de los presentes. “Estos maestros fueron reprobados en canto”´.

Después se pusieron de pie, entonaron el himno nacional y el presidente de la mesa directiva, guardó silencio, por un momento la sesión se detuvo por respeto.

Ya en asuntos generales el diputado Roberto Cruz Castro, en un silencio total, sin interrupciones, pero sí con gritos de apoyo de los maestros increpó a los diputados del PRI.

“A pesar de las mañas priistas para retrasar el proceso, el tema de los uniformes sigue adelante”, dijo y adelantó que el juicio seguirá su curso porque un juez les dio la razón.

Aseguró que uno de los Tribunales en Materia Administrativa decidió declarar infundada la solicitud presentada por el director de ICATSIN, quien promovió un recurso de queja en contra de la admisión de los amparos de los uniformes y útiles escolares.

“Esto quiero decir que el juicio seguirá su curso, a pesar de que retrasaron ya cuatro meses, pues de no ser por el recurso interpuesto por el director de ICATSIN, se hubiera tenido respuesta desde el pasado octubre, pero el juez ha ordenado ya levantar la suspensión y reanudar el juicio, además fija como nuevas fechas de audiencia el 8 y 19 de febrero de 2018”, dijo.

Berzahí Osuna Enciso, abogado de los maestros, pedía a diputados que fueran más humanos, que vieran las condiciones en las que se encuentran los maestros, “nos tienen como novia de rancho…” dijo, al advertir que todos los días los traen para arriba y para abajo.

Recordó que los maestros les solicitaron que fuera el 31 de enero, sin embargo, el tiempo se vino encima y otra maestra propuso que en abril les den una solución, sin embargo, el diputado Rivas Loaiza les proponía que en Julio.

“Nos estamos muriendo algunos, que se haga el compromiso para abril, es lo que le pedimos a los diputados del PRI, ellos son los que nos pueden resolver”, gritaba una maestra.

Luego la maestra Diana Angulo Morales los encaró. Era tanta su angustia, su desesperación que en medio de sus compañeros y del propio diputado cayó, se desmayó… fue necesario llevarla al consultorio del Congreso, donde se le tomó la presión, el azúcar, le dieron agua y… lista para volver a la exigencia.
IRENE MEDRANO VILLANUEVA/OEM-INFORMEX