‘No puedo repetir la historia de mi padre’ afirma hijo de Pablo Escobar en México

 

“He tenido la oportunidad de ser Pablo Escobar 2.0 y me he negado reiteradamente porque estoy convencido de que esta historia no se puede repetir”, indicó Juan Pablo Escobar, hijo del capo colombiano, quien invitó a los jóvenes zacatecanos no repetir la historia y no se dejen seducir por el mundo del narcotráfico, porque no deja nada bueno.

“Ya sabía que todo lo que teníamos nos duraba muy poquito, en esta familia donde el narcotráfico venía y prometía que nos iba a dar todo, riqueza y poder, pues nosotros, al interior de nuestra familia estábamos enfrentando unas sensaciones completamente opuestas a lo que muchos pensaban”.

Pablo Escobar no fue un hombre bueno, “yo no he venido a lavarle la imagen”, porque “detrás del dinero de mi padre había mucha sangre, muchísima violencia”.

Indicó que de ninguna manera es un amor que enceguecido a mí frete a la gran cantidad de crímenes que mi padre cometió, frente al tremendo dolor que le generó a nuestra sociedad colombiana”.

Ahora conocido como Juan Sebastián Marroquín, Juan Pablo Escobar indicó que se cambió de identidad a los 16 años, porque necesitaba escapar de la violencia que le perseguía, porque había heredado toda esa violencia de su padre, el narcotraficante Pablo Escobar Gaviria.

La necesidad de cambiar su identidad fue porque las aerolíneas no le vendían pasajes para escapar de esa violencia, “no era perseguido por la ley, sin embargo, después de muchos intentos de no poder salir del país, fue que cambié mi identidad para finalmente poder escapar de ahí”.

“NO ES UN AMOR ENCEGUECIDO”
Indicó que “nunca he renunciado ni al parentesco ni al amor que siento por mi padre, pero ese amor que yo siento incondicional y no renunciable hacia mi padre, Pablo Escobar, de ninguna manera es un amor que enceguecido a mí frente a la gran cantidad de crímenes que mi padre cometió, frente al tremendo dolor que le generó a nuestra sociedad colombiana”.

Preguntó el aporte que deben de hacer todos como sociedad, como individuos, el aporte que queremos ser para nuestra gente.

“No he venido a hacer señalamientos contra terceros, he venido a hablar de mi vida personal, de experiencias reales que se dieron después de pasar viviendo al lado de Pablo Escobar”.

Dijo que “aprendí que somos nuestros actos, que somos lo que vivimos, porque somos individuos, y aprendí que cuando yo tenía 16 años amenacé al país con vengar la muerte de mi padre, cinco segundos de amenazas terminaron convirtiéndose en un exilio que aún perdura, de 24 años”.

Señaló que “todo aquello que decimos transforma nuestra realidad de manera inmediata, y por eso es importante que siempre todo lo que digamos lo pensemos dos o tres veces”.

“MI PADRE SE CONVIRTIÓ EN MILLONARIO…”
El tema del narcotráfico sigue muy presente en Colombia, y así fue que “mi padre se convirtió en millonario, en el capo más conocido de todos los tiempos, esta planta terminó siendo el cultivo de miles de familias campesinas que viven en Colombia, en ese momento toda la droga que procesaba se hacía en el laboratorio de la selva del país, finalmente mi padre pensaba que este negocio lo haría millonario, y lo hizo millonario, pero nada de lo que tuvo le duró absolutamente mucho, ni lo pudo disfrutar”.

La realidad es que en aquel entonces, cuando Pablo Escobar empezó a trabajar en el tema del narcotráfico hizo millonarios a muchos, pero todos al final perdieron su vida, perdieron su tranquilidad y su paz y no pudieron disfrutar absolutamente nada de lo que tuvieron.

En aquel entonces el tráfico de drogas era los norteamericanos quienes iban a Colombia para llevarse la droga.

“Mi padre ofreció llevarles la droga a Estados Unidos, hasta la puerta de sus propias casas, y fue así que comenzó el montaje de un negocio internacional y la creación del Cártel de Medellín, que finalmente terminó sometiendo a su voluntad al estado colombiano a través de la guerra, a través del terrorismo que fue generando”.

El tema de la corrupción fue importante para tener éxito en ese negocio del narcotráfico, la verdad es que sin la corrupción no hubiera podido tener el éxito que tuvo en toda su vida, manejando el negocio del narcotráfico.

Para maximizar las ganancias, los narcotraficantes le echan toda clase de sustancias, que son aún mayores venenos que los que ya contienen las propias drogas, para poder maximizar así su rentabilidad.

Un kilo de alta pureza en Estados Unidos, finalmente es cortado tantas veces que lo convierten hasta en ocho kilos, con mayor veneno del que se pueda imaginar, a la cocaína a veces se le encuentran rastros de vidrio molido, porque al narcotraficante no le interesa la salud de sus consumidores.

UN MILLÓN DE DÓLARES A LOS 30 AÑOS
La realidad es que las ganancias más grandes en el tema de las drogas quedan al interior de los Estados Unidos y los países consumidores, y no en los países latinoamericanos, donde sólo queda la guerra, el dolor, la violencia, las masacres y enfrentamiento de los cárteles por tomar el control de un negocio del que muchos quieren formar parte.

“Mi padre era un hombre campesino, muy pobre, cuando mi padre estuvo obligado, con toda su familia, a abandonar el lugar rural donde vivía ´para ir a la ciudad, y después de un par de intentos por entrar a la universidad y ser un abogado, por ser un contador, claudicó de ser un hombre de bien, y se hizo un hombre muy ambicioso, y a la edad de 23 años les dijo a todos sus amigos que si no tenía un millón de dólares para cuando tuviera 30 años se suicidaría”.

SER AMBICIOSO LE SALIÓ MUY CARO
Esa cuestión de ser tan ambicioso le salió muy caro, “él siempre me decía que tenía que agradecer porque podía estrenar ropa o juguetes, o porque podía tener una pasta dental o un desodorante, él me decía que cuando era un niño nunca había tenido ninguno de esos lujos, y creo que lo hacía para justificar el hecho de haber ingresado al mundo del narcotráfico”.

PABLO ESCOBAR 2.0
“Tenía 16 años cuando mi padre murió, y en esa vez tuve la primera oportunidad de convertirme en Pablo Escobar 2.0, y no lo hice”.

Y señala “no lo hice, porque lo se conoce de la vida de Pablo escobar es muy diferente a lo que yo aprendí estando a su lado”.

LO MAL HABIDO NO DURA
Millones de jóvenes sueñan que ser narcotraficantes es lo mejor que les puede pasar, y eso tiene que ver con la glorificación que están haciendo de la actividad criminal, y los confunden porque se piensa que se trata de la vida de un superhéroe.

Después se van a enterar que lo mal habido no dura.

Medellín, del miedo a la esperanza


“UN PAPÁ EN CASA QUE NOS DIO AMOR…”

“Nunca faltó el amor en mi familia, mi padre pudo ser el bandido más duro de todos, pero siempre se las arregló para ser un padre amoroso conmigo”.

A pesar de la clandestinidad vivía al pendiente de enviar cartas, de grabar cassettes con su voz, “a mí me cantaba canciones y a mi hermana le contaba cuentos y siempre se las arregló para estar presente”.

Señaló que “siempre tuvimos un papá en casa que nos dio amor”.

Por fuera de casa, no practicaba todos los valores humanos que me inculcaba como papá.

“Mi padre, por tomar decisiones equivocadas en su vida, se terminó perdiendo los momentos más importantes de nuestra vida como familia”.

NO HAY NARCOTRAFICANTES JUBILADOS
“La auténtica historia de Pablo Escobar no es aquella versión glorificada, llena de glamour que puedes ver en las series de televisión. Estábamos rodeados de millones de dólares; pero muertos de hambre. A nadie le aconsejaría entrar en ese mundo porque no conozco narcotraficantes jubilados, todos terminan entregando todo lo que tienen para poder pasar sus últimos días en paz”.