Trabajan investigadores de la Escuela de Biología en la conservación de la Mariposa Cuatro Espejos

CIENCIA

CULIACÁN, SIN.- Preocupados por el rescate de una especie que es culturalmente importante y ecológicamente clave para el medio ambiente, fueron liberadas cerca de 500 orugas que se convertirán en la Mariposa Cuatro Espejos científicamente llamada Rothschildia cincta cincta, informó Gilberto Márquez Salazar, responsable del proyecto.

El profesor e investigador de la Escuela de Biología, explicó que debido a que esta especie se encuentra mermada, la unidad académica a la que pertenece cuenta con este proyecto de rescate, el cual consiste en un mariposario donde la reproducen.

El proceso de reproducción inicia acudiendo al bosque espinoso o selva baja donde se adquieren los capullos, para posteriormente estos sean depositados en su nuevo hogar, esperando que aparezcan las primeras lluvias, y con ello emerja la mariposa que se reproducirá.

Márquez Salazar explicó que el ciclo de esta especie inicia con el apareamiento de la hembra y el macho quienes ya han depositado sus huevos sobre hojas de plantas del género Jatropha que son Cinerea, Cordata y Cardiophylla, idóneas para iniciar el proceso de herbivoria de las larvas u orugas emergidas, el cual dura en promedio de mes y medio, a dos meses.

El segundo momento del proceso es la selección de las larvas de los estadios cinco y seis principalmente, las cuales se liberan en lugares como lo es el bosque espinoso, sitios costeros o bien, aquellas zonas donde no está presente o se encuentra reducida en abundancia.

Con ello se estará contribuyendo a que esta especie en peligro de extinción se recupere y deje de tener estos problemas.

El investigador destacó que de las 480 larvas liberadas en condiciones de invernadero, como es el caso, se logran todas, sin embargo en condiciones de campo están experimentando en ello, por lo que alrededor de 200 larvas fueron etiquetas para su monitoreo.

Como dato, mencionó que esta oruga saca alrededor de mil metros de seda para la construcción de su capullo conocido como tenabaris, donde queda atrapado esperando las nuevas condiciones como son los lugares donde hay más precipitaciones y con ello más ciclos para emerger.

Otra de las virtudes de esta especie es que ecológicamente es una fertilizadora natural, ya que esta come y excreta al mismo tiempo, por lo que en los bosques naturales esta larva son los jardineros y fertilizadores de la vegetación, presentando con ello un segundo ciclo.